Didactalia es una comunidad pública educativa sustentada por la Red Social Gnoss, de la que hablamos en EducaconTIC y de la que tenemos que recordar es producto español, muy orientado a contextos educativos y con gran trabajo desarrollado en cuestiones relacionadas con la Web Semántica. Me han hecho una entrevista para su revista, a la que podéis acceder desde la imagen:
EducaconTIC no hubiera llegado a donde se encuentra de otra forma sin la calidad profesional y humana de las personas que componen el proyecto.
La enseñanza formal no debe intentar esquivar las redes sociales, hay que situarlas, definir sus beneficios, aprovecharse de ellos, detectar sus riesgos, formarnos para evitarlos.
Las metodologías de tipo expositivo donde el papel del alumno se centra en ser un mero receptor de información, no se llevan demasiado bien con las posibilidades que las redes sociales tienen.
El mejor incentivo para promover el uso de las herramientas 2.0 entre los docentes es introducir metodologías que generen necesidades nuevas.
Es mucho mejor la utilización de herramientas sencillas de forma creativa que grandes herramientas con infinidad de posibilidades.
Que si agregadores, que si community managers, que si content curators, que si 1.0 vs 2.0 vs 3.0, que si semantic web, que... Cada día volvemos a descubrir la panacea de la gestión de contenidos de la Red, la solución a todos nuestros problemas de control informacional o la aparición de perfiles profesionales definitivos.
Creo que estamos rozando, de la misma forma a diario, los límites de lo absurdo; es verdad que la cantidad de información que se genera supera con creces la capacidad que personas e instituciones tienen de procesarla y por ello, ven la luz con mucha frecuencia nuevos procedimientos y herramientas para digerir el flujo de conocimiento de manera más óptima. El problema es que al no ser excluyentes las nuevas herramientas de procesamiento de información, las estamos sumando a nuestra actividad, superponiendo capa sobre capa, lo que al final termina complicándolo todo más que ayudarnos a gestionarlo.
De ahí, de esa confusión, se genera la aparición de "nuevos profesionales" que parece vienen a poner orden en nuestro caos, a dar presencia exterior a nuestras instituciones/personas, a gestionar nuestras fuentes. Así, community managers, content curators y especies derivadas se convierten en una capa adicional que tú, como individuo, debes comprender, gestionar y superponer a las herramientas con las que ya cuentas; de locos, vamos! Algunas de esas capas son:
CAPA 1 - Web 1.0
En los primeros años de Internet, las fuentes eran reducidas y nos apañábamos con una mínima colección de marcadores en nuestro navegador. La figura clave era el webmaster que publicaba los estáticos contenidos que eran objetivo de nuestros enlaces guardados y el máximo dinamismo al que llegaban era a la moderación de algún foro.
CAPA 2 - Web 2.0
La cosa explota, surgen blogs hasta debajo de las piedras, los portales que frecuentábamos se convirtieron a dinámicos. Se necesitaba una nueva capa que complementara a los marcadores, para que las frecuentes actualizaciones que se producían en ellos vinieran a nosotros en vez de tener que andar de paseos por la Web. Los agregadores vinieron a ayudarnos, a tirar de los RSS y a salvarnos de algo que se escapaba a nuestro control. Las instituciones/empresas se seguían apañando bien, pues sus webmasters vieron el cielo abierto, disponían de multitud de contenidos de terceros para llenar sus remozados portales web convertidos a CMS; bregar con algunos trolls, románticamente casi desaparecidos hoy, era lo peor.
CAPA 3 - Redes Sociales
Con Twitter, Facebook o Tuenti nuestro mundo Internet se reduce en el plano relacional, nos volvemos mucho más familiares, crecen nuestros amigos de forma exponencial y profesionalmente redescubrimos la endogamia. Al poco tiempo nos damos cuenta que en nuestros cerrados círculos, la gente se encarga de seleccionar la información que nos interesa, nuestros amigos saben el vídeo que nos hará reír, nuestros lejanos familiares nos harán llorar con entrañables fotografías y nuestros profesionales cercanos flipar con un tesoro encontrado en la Red; abandonamos nuestros RSS. De alguna manera, la gente se convierte en una especie de agregador social, que además filtra la información; ya no filtramos fuentes informativas, seleccionamos personas que nos la facilitan.
Instituciones/empresas quieren estar presentes ahí, jugar a eso, pero no saben cómo hacerlo, contratan community managers que intentan llevarla a las redes, sin darse cuenta de que es muchísimo más importante que una institución funcione como una red de forma interna, que sus miembros se sientan partícipes de los flujos internos o que el concepto nodo o conexión es la clave.
Capa 4 - La curación
De nuevo nos sobrepasa todo, se saturan las capas; efectivamente, el beneficio que obtenemos de las redes es alto, nuestros círculos nos brindan continuos tesoros, pero es demasiado alto el precio que pagamos. ¿Cuántas chorradas o cuestiones ajenas soportamos en Twitter o Facebook por cada cosa que nos interesa? Yo diría que por cada elemento informacional que fijamos o aprovechamos, hay 25 que olvidamos a los 2 segundos, o que no nos hacen reír, llorar o cabrearnos.
Luego necesitamos una nueva capa, la de herramientas (Summifity, Sccop.it,...) que mediante selección de fuentes e interacción automática con nuestras redes, sea capaz de acercarse a ese 4% de información que realmente nos interesa, al menos desde la dimensión profesional. Pero no nos basta con obtener esa selección para nuestro beneficio, la recolocamos en nuestras redes en modo resumen diario, haciendo que nuestros seguidores se vuelvan más tarumbas aún, al tener que añadir nuestras selecciones a sus propios procedimientos de curación.
Instituciones/empresas ahora incorporan content curators, que se encargan de canalizar todo este flujo y ofrecerlo a sus miembros/clientes/usuarios. Vuelven a equivocarse como con los comunity managers, delimitando unos roles con orientaciones y funciones erróneas.
Capa 5 - Coaching
Una vez que las conexiones en grupos estallan, debido a la sobresaturación informacional y funcional, siempre nos queda sentarnos en una mesa y confesar nuestras debilidades para descubrir nuestras fortalezas... aunque yo prefiero irme de cañas.
Capa 6 - Soluciones
Creo conocer algunas pero no las contaré de momento por el riesgo a que aparezcan nuevos e innombrables perfiles profesionales que duren 3 telediarios. Así que, ya sabéis, sentido común siempre, no hace falta más.
Cambia la forma en la que aprendes primero, nunca volverás a enseñar de la misma manera.
Adaptada de Stephen Downes
Recién aterrizados del VI Encuentro Educared, con la maleta rebosante de Actitud 2.0 y multitud de sensaciones contrapuestas. El vídeo de la Mesa Redonda sobre Contenidos Educativos Digitales ya está disponible en la mediateca del encuentro, después de la presentación estelar de #Edutify.
Por si a alguien le sirve de algo, os ofrezco mi presentación, "El puchero de los contenidos digitales":
Al comenzar os puse tarea, la relectura de la conferencia inaugural del I Congreso Educared, de Jesús Beltrán en el 2001, cuando quedaban unos meses para que viera la luz la Wikipedia, 4 años para que naciera Youtube y cuando los blogs era algo que ni sonaba. Os aconsejo su nueva lectura, no sólo por la calidad del documento sino como reflexión sobre lo que hemos avanzado o no en estos 10 apasionantes años:
La nueva pedagogía a través de Internet
Mi corta intervención finalizó con la propuesta de una nueva reflexión, esta vez en torno a este vídeo que viene circulando estos días por la red, "Una revista es un iPad que no funciona":
Probablemente, las competencias autonómicas en educación hayan aportado mucho y, también es posible, que hayan propiciado dificultades; estaría bien que por encima de cuestiones políticas, se investigara científicamente esta cuestión, analizándose sin complejos ni miedos dónde se encuentran las fortalezas y debilidades de este sistema.
Por ejemplo, no creo que tenga mucho sentido que cada comunidad autónoma tenga diseñado su propio sistema de gestión administrativa centralizado de alumnos; en concreto, Andalucía ha sido pionera en este tema con una aplicación como "Séneca", que ha crecido y se ha estabilizado año tras año. La mayor parte de los problemas de funcionamiento de Séneca han venido del lado de las comunicaciones y no de la aplicación en sí; sus funcionalidades son cada vez mayores, su usabilidad ha crecido y es una lástima que de este modelo no puedan beneficiarse otras comunidades autónomas de forma directa. Esta semana, en el Congreso Escuela 2.0 se va a presentar la cara más móvil de Séneca, iSéneca (iPhone y Android):
Para que os hagáis una idea de lo que significa Séneca, podéis consultar este mapa de módulos y subsistemas, o consultar esta completísima memoria técnica del 2010.
Más o menos sabes de qué va Twitter y llegas a comprender que estaría bien poder soportar tanta información por minuto, y tanta paja entremezclada; incluso es posible que te hayas abierto una cuenta y estés siguiendo a una buena colección de personas con intereses parecidos a los tuyos. Pero si no estás allí tanto para conversar, sino más bien para estar al corriente de cosas interesantes, entonces seguro que te viene largo, que te supera e incluso no entiendes toda esa colección de símbolos raros y enlaces superpuestos.
Summify puede ser la solución que necesitas antes de infoxicarte, para no tener que estar en Twitter leyendo decenas o cientos de mensajes pero sí para que te llegue la información más relevante que se está moviendo por allí. Una vez que accedes a la página, te identificas con tu cuenta de Twitter (también admite Facebook y Google) y a partir de ahí recibirás un correo diario con las 10 noticias que más han compartido tus contactos de la red social, lo que significa que cierta relevancia tendrán; así, si un día no te has podido asomar a Twitter, o tienes demasiados contactos como para estar al corriente de lo que ocurre, Summify hace el trabajo por ti; además, la información se te proporciona de una forma muy vistosa y podrás configurar distintos parámetros como la frecuencia del correo o el número de noticias relevantes a destacar:
Tiempos revueltos para la educación pública, época difícil, momentos en los que sólo me apetece dar las gracias a mis maestros del cole, a mis profes del insti; mi familia me forjó y mis maestros le dieron a mis pupilas la capacidad de mirar de una forma distinta, de alcanzar a ver otras cosas, abrir caminos, ganar libertad...
Es deseable que esta sociedad devuelva al maestro la relevancia que tiene, colocándolo en el lugar que merece. Pero no confundamos, ese lugar ya no está junto al cura y el alcalde, y aquello de que "como te pegue el maestro cobrarás aquí también" ya no sirve, nos ha tocado vivir una época diferente donde el precio de las cosas se ajusta mucho más y donde los púlpitos hay que ganárselos con profesionalidad, sobre todo los de los políticos.
El debate sobre los libros de texto, otro de los grandes clásicos. El campo educativo ha sido abonado en las últimas décadas con una mezcla de sustancias nutrientes (desarrollos legislativos de ingeniería legal, bases curriculares de ingeniería minera, etc. etc.) que han permitido a las editoriales sembrar sus productos autóctonos de una forma vigorosa y casi inmutable.
Los centros educativos han generado una dependencia casi total del libro de texto, sin darnos cuenta que eso no es compatible con buena parte del modelo metodológico que imponen las instituciones internacionales, que demanda nuestra sociedad productiva o que se aplica en los países con éxito educativo. Límites increíbles adquiere esta cuestión, amigos.
Pero tampoco es razonable el discurso de que el material didáctico cerrado, analógico o digital, sea desterrado de las aulas completamente, probablemente porque los docentes no estamos preparados para ese reto nada fácil. ¿Alternativas intermedias? Pues claro que puede haberlas, sólo falta un poco de imaginación, ganas y estar convencido que todo reside en montar actividad educativa y no discurso estático:

El IES Ítaca de Tomares (Sevilla) emplea el cheque libro, pero lo hace para montar bibliotecas de aula, donde convive la literatura juvenil, con libros científicos adaptados, series de comics y libros de texto variados; el libro de texto, como material cerrado, tiene la consideración de material de consulta puntual y como tal, no tiene por qué ser único. Así, compran, por ejemplo, 8 ejemplares de matemáticas de una editorial y otros 8 de otra, lo que les permite acudir a fuentes diversas, para trabajar en muchos casos en grupo. Ese material permanece en el aula fundamentalmente y se usa para el desarrollo de actividades de diversa índole (los portátiles también son protagonistas en el día a día).
Probablemente, el futuro del libro de texto, incluida su faceta comercial analógica o digital, deba fijarse en este tipo de usos y adaptar sus productos, más que a cosas diferentes a las que saben hacer, a usos alternativos permitidos, estructurados de forma diferente y comercializados de otra manera. Los primeros que se apunten a ayudar a usar sus productos de otra manera, proponiendo actividades educativas sólidas apoyadas en recursos variados cogeran una interesante ventaja en el mercado.
Proliferan por ahí artículos, cursos y derivados que pretenden fijar y desarrollar el concepto de "mlearning"; determinadas empresas se frotan las manos pues aunque no corren buenos tiempos para la lírica, se abre un nuevo mercado del conocimiento. Nos volvemos a equivocar, de nuevo intentamos montarlo todo en torno a la tecnología, a la herramienta, a la modalidad.
La eficacia de nuestros aprendizajes depende de infinidad de variables, luego los procesos formativos deben partir siempre de planteamientos rigurosos o, cuando menos, de estrategias y diseños serios. Afirmar que una actividad formativa ha sido diseñada para mlearning pierde para mí bastante credibilidad y garantía de calidad; un proceso formativo, en todo caso, se podrá beneficiar de lo que los dispositivos móviles nos aportan: podremos proporcionar podcast para escuchar en el bus, píldoras de vídeo para ver en el sofá, propiciar la comunicación entre iguales, pedir determinados test,... sin hablar de los procesos de gestión donde hay mucho que aportar. Pero no todo debería girar en torno al uso de determinado tipo de dispositivo pues seguramente perderíamos muchas posibilidades que no caben en 4 pulgadas de tamaño.
Por tanto, una actividad formativa tendrá más o menos carga de acceso móvil, en función de las necesidades organizativas de los alumnos y de la estrategia metodológica elegida. Si creemos que el mlearning tiene entidad suficiente para ser desarrollado como concepto, entonces tendremos que aceptar pulpo como animal de compañía, y hablar de tabletLearning, eBookLearning,...
De la misma forma, ¿qué fronteras quedan ya entre elearning y el resto de modalidades? ¿qué proceso de enseñanza no se ve ya afectado en mayor o menor media por una parte virtual? ¿qué porcentaje de virtual debe existir para poder hablar de elearning? ¿qué grado de movilidad debe tener un dispositivo para que el elearning pueda ser llamado mlearning? ¿cuándo un aprendizaje asistido por ordenador pasa a ser elearning? ¿tiene algo de esto sentido todo esto ya?
Preparémonos para presenciar la nueva tormenta perfecta, nuevas cortinas de humApp sobre la formación, donde estaremos pintando de otro color paredes construidas con los mismos ladrillos.
Tenemos que ir aceptando que nuestra piel digital es cada vez más fina, lo digital ya no se queda fuera de nuestra persona como si de un impermeable se tratara, ha entrado a formar parte de nuestras vidas de forma transparente, esto no tiene vuelta atrás y es bueno.








Últimos comentarios